Ramiro López Ramírez, Ramiro. Análisis e interpretación de Leyenda “Na’na’ Mikeila”. Septiembre de 1,998

 Según la historia, los Xinkas al implantarse en nuestros pueblos se encontraron con un mundo sin agua, elemento que es fundamental para la vida; sin este líquido la vida no es posible y los sacrificios para poder vivir son mayores.

Surge entonces en el seno de una mujer, la preocupación por el sufrimiento de su pueblo y comienza a gestar las ideas necesarias para prolongar la vida de sus hermanos. Esta situación, le hace entablar relaciones armónicas con sus amigos. Los amigos vienen a ser para ella el agua, el aire, el sol, los árboles, los animales, los cerros y volcanes, los astros y sobre todo la madre tierra.

Ellos constituyen para el Xinka el complemento más importante para vivir, por esa razón ella acude a ellos, a quienes ubica en el cerro, es decir en lo alto; la altura representa para ellos trascendencia, la cual hace al hombre salir de lo humano, sin dejar de ser humano para encontrarse en un nivel de misticismo que le permite relacionarse armónicamente con todas las criaturas. Esta relación es viva, porque para el Xinka todo lo que existente en el mundo tiene vida y ello mismo dinamiza y hace fructífera y útil la vida para los demás.

Na’na’ Mikeila por lo tanto representa la sabiduría dada particularmente por el ser superior llamado Nadiush a la cultura propia del Xinka. Esto confirma el inicio de la vida en una mujer la cual transmite todo su ser a una criatura nueva, es decir que la vida con su propia vida a los demás (a sus hijos). Ella es reconocida como capitana, este reconocimiento hace referencia a un pueblo fuerte y resistente, celoso de su identidad y cuidadoso de la misma, capaz de dar la vida por los otros.

Ser capitana o capitán representa, autoridad venida de lo alto, por ello las palabras que pronuncian, son verdad y van cargadas de una sabiduría humana y trascendente, la cual se traduce en esperanza y bienestar comunitario. Dicha autoridad, es la manifestación de un servicio que nace en la comunidad para la comunidad, libre de ambiciones, orgullo y autoritarismo, que no divide sino por el contrario inspira en la comunidad un trato de respeto y confianza mutua.

El reconocimiento que se da a la Na’na’ como cometa, es básicamente la manifestación de un ser extraordinario, dotado de una fuerza iluminadora concretizada en una señal de vigilancia, un cometa se distingue por su luz particular y diferente a las estrellas, por ello su reconocimiento lógicamente se da por la noche, pues la luz solo brilla en la oscuridad, ella representa al mismo tiempo autoridad emanada del cielo y su luz es reconocida según nuestro abuelos, como una bola de fuego que se moviliza de un lugar a otro, para dar gracias a la madre naturaleza o para merecerle un favor en bien de su pueblo.

Caminan de noche, porque durante el día trabajan en sus preocupaciones diarias como cualquier otra persona y porque mientras el pueblo duerme ellos cuidadosamente cumplen su función de capitanes o capitanas, aprovechando el descanso del mundo y de la naturaleza misma para iluminar mejor de su camino y caminar en paz, para construir la paz y el bienestar común. Caminar en el aire es parte de su relación armónica ya que el aire es uno de los elementos indispensables para vivir, es decir que es parte de la vida misma. La autoridad como capitana no irrumpe el respeto debido a la naturaleza y a la humanidad, pues dicha autoridad solo le permite tener contacto directo con ella y con ellos, su mismo respeto y relación armónica le da el derecho de diálogo, para saludar, agradecer o pedir un favor.